Qué sucede con los toros después de la corrida: vida y esperanza de un sobreviviente

En casi todas las corridas, el toro muere en la plaza. Su cuerpo es luego arrastrado fuera de la pista y enviado a un circuito de transformación de carne. El destino de los pocos sobrevivientes, indultados por el presidente de la corrida, sigue siendo en gran medida desconocido para el público.

Indulto: el procedimiento que permite a un toro salir de la plaza vivo

El término indulto se refiere a la gracia otorgada a un toro durante una corrida. Esta decisión corresponde al presidente de la plaza, a solicitud del matador, cuando el animal ha mostrado un comportamiento considerado excepcional: bravura, nobleza de carga, resistencia ante las diferentes fases de la lucha.

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El indulto no es un acto de clemencia espontáneo. El toro debe haber sufrido las primeras heridas infligidas por los picadores y los banderilleros antes de que se pueda considerar la gracia. Por lo tanto, el animal sale de la plaza con heridas abiertas, a veces profundas, en la zona del morillo (masa muscular del cuello y del cruz).

Entender la duración de vida de un toro indultado después de una corrida implica conocer las heridas que lleva en el momento de su salida de las plazas. Las picas penetran en el músculo trapecio varios centímetros, seccionan fibras y provocan hemorragias internas que requieren una atención rápida.

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Criador español envejecido junto a un toro negro rescatado en un corral de piedra rústica, gesto de complicidad entre el hombre y el animal

Cuidado veterinario y rehabilitación locomotora del toro indultado

De regreso a la ganadería (cría de origen), el toro indultado entra en un protocolo de cuidados que no es trivial. Las heridas de pica y de banderillas afectan a zonas muy vascularizadas. El riesgo infeccioso es alto, y la gestión del dolor constituye un desafío para los veterinarios especializados.

Según las comunicaciones técnicas de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba, algunas ganaderías españolas han estructurado protocolos que incluyen seguimiento ortopédico, gestión del dolor y rehabilitación locomotora. Evaluaciones conductuales a veces complementan este dispositivo para evaluar el nivel de estrés crónico del animal.

Las etapas de la recuperación física

  • Limpieza y sutura de las heridas causadas por las picas y banderillas, con tratamiento antibiótico para prevenir infecciones profundas
  • Reposo prolongado en un corral aislado, alejado del resto del rebaño, para limitar los movimientos bruscos y favorecer la cicatrización del morillo
  • Rehabilitación progresiva durante varios meses, con supervisión de la movilidad cervical y del comportamiento alimentario

La recuperación completa a menudo toma varios meses. Algunos toros conservan secuelas permanentes: rigidez cervical, cojera, cicatrices fibrosas que limitan la amplitud de movimiento.

Toro reproductor después de la corrida: el papel de semental

La razón principal del indulto es genética, no sentimental. Un toro indultado es devuelto a la cría para convertirse en semental, es decir, reproductor. El criador espera transmitir a la descendencia las cualidades de bravura y nobleza observadas en la plaza.

El toro se une entonces a un pequeño grupo de machos seleccionados. Su función se limita a la reproducción. Vive en pastoreo, en las dehesas (praderas extensivas del sur de España), con acceso a hierba, agua y un espacio suficiente para moverse.

Condiciones de vida comparadas a un toro de cría clásica

Un toro de lidia vive en libertad en vastos terrenos antes de su selección para la plaza. Un sobreviviente regresa a este mismo entorno. Su vida cotidiana no difiere fundamentalmente de la de otros reproductores, con una excepción: las secuelas físicas de la lucha a veces modifican su movilidad y su comportamiento social frente a otros animales.

Las ganaderías que practican el indulto consideran al toro indultado como un capital genético. Su valor depende de la calidad de su descendencia, no de su longevidad. Un semental puede permanecer activo durante varios años, siempre que su fertilidad sea considerada satisfactoria.

Retrato en primer plano de un toro rescatado de corrida, ojo expresivo y cicatrices visibles, en un rancho andaluz típico

Marco legal español y excepciones para los toros de lidia

La legislación española sobre la protección animal prevé derogaciones específicas para los espectáculos taurinos. Este marco tiene un impacto directo en la atención de los sobrevivientes. Según el Defensor del Pueblo español, en su informe anual publicado en 2024, los actos autorizados durante las corridas requerirían una eutanasia rápida o cuidados intensivos para cualquier otro bovino.

Esta excepción jurídica significa que no hay ninguna obligación legal que obligue al criador a proporcionar un nivel de cuidados específico al toro indultado. El seguimiento veterinario depende de la voluntad y los recursos de cada ganadería. Algunas invierten en protocolos rigurosos. Otras se limitan a un tratamiento mínimo de las heridas.

La cuestión del sufrimiento prolongado

Los datos públicos se centran casi exclusivamente en los toros muertos en la plaza. El destino de los animales evacuados vivos pero gravemente heridos, que no se benefician de un indulto formal, sigue siendo un vacío documental. Estos toros, considerados no aptos para la reproducción, generalmente son dirigidos al matadero en los días siguientes.

La frontera entre la gracia y la prolongación del sufrimiento es objeto de debates veterinarios. Un toro con lesiones internas importantes puede sobrevivir semanas antes de que se declaren las complicaciones.

Esperanza de vida real de un toro sobreviviente en ganadería

Un toro de raza brava vive en promedio más tiempo que un bovino destinado a la carnicería, simplemente porque se le mantiene vivo para la reproducción. El sobreviviente de una corrida se beneficia del mismo marco, con una matiz: sus heridas potencialmente reducen su longevidad en comparación con un reproductor que nunca ha luchado.

  • Las secuelas musculares y articulares debilitan al animal frente a infecciones secundarias y a la artrosis precoz
  • El estrés crónico post-combate, documentado por evaluaciones conductuales, puede afectar el sistema inmunológico a largo plazo
  • La jubilación reproductiva ocurre cuando la fertilidad disminuye, y el destino del toro depende entonces completamente del criador

El indulto sigue siendo un evento raro. La gran mayoría de los toros de lidia terminan su vida en la plaza o en el matadero. Para los pocos sobrevivientes, la ganadería ofrece un aplazamiento cuya calidad varía considerablemente de una cría a otra. El destino de un toro indultado depende menos de la ley que de la voluntad individual del criador que lo recupera.

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